diumenge, 16 de febrer de 2014

Blue Jasmine

Cuatro años no son nada, emulando el tango. No es que en estos últimos cuatro años no tuviera nada que gritar, pero nuevas inquietudes, falta de ganas y cierta desorentación hizo que abandonara este blog.
Tema idioma. Habrán entradas en catalán y en castellano, dependerá del tema a tratar. Si tuviese lectores angloparlantes haría entradas en inglés (y ahora en italiano "si non è vero, è ven trovato").
La filmografía de Woody Allen, como consecuencia de la producción estajanovista de una película al año, tiene sus más y sus menos, sus altos y sus bajos. Aclaremos una cosa, las última obras del director de Brooklyn se mueven entre lo correcto y lo espléndido.
Si analizamos sus tres últimos trabajos, "Midnight in Paris" sería muy buena, "A Roma con amor" sería correcta y "Blue Jasmine"... lo mejor que ha producido desde "Misterioso asesinato en Manhattan" del ya lejano 1993.
Aparte del guión, la bajada a los infiernos de una mujer de la alta burguesía financiera de Manhattan, lo que define la película es la interpretación de Cate Blanchet. Personalmente, ya he decidido cuál es el Oscar a la mejor interpretación femenina. La Blanchet siempre me había parecido una actriz fría y distante, por su aspecto, pero perfectamente sustituible por cualquier rubia hitchcockiana. Tras visualizar "Blue Jasmine" no se me ocurre quién podría sumergirse en este papel. El mérito de Allen es coger a la actriz y darnos la credibilidad de ese personaje que se mueve entre lo trágico y lo cómico. Durante el metraje sentiremos cierto desprecio por la prepotencia de Jasmin (o Janette), pero también nos provocará ternura sus vanos intentos de adaptación a la inevitable bajada de nivel.
Pero sería injusto definir "Blue Jasmine" como una película de una mujer. "Blue Jasmine" es una película de mujeres. Sally Hawkins, en el papel de Ginger la hermana "pobre" de Jasmine, merecería un metraje aparte. Su actuación, contenida ante la voracidad de Blanchet, es el contrapeso perfecto de Jasmine, representa el bofetón de la vida real proletaria en contraposición a la fantasía burguesa de su hermana. Tengo muy claro cuál sería mi voto al Oscar a la mejor actriz secundaria. ¿Woody Allen será el nuevo George Cuckor en lo referente al retrato de mujeres?.
Los hombres son referentes en el transcurso del film. Existen los hombres del pasado que definen a las mujeres del presente, los hombres del momento que marcan el hacer de las protagonistas y siempre queda en suspenso quienes serán los varones del futuro.
Una consideración final. Si en las últimas películas de Allen la ciudad dónde se desarrollaba la trama era la principal protagonista, en esta obra (me permito llamarla así) Los Angeles queda en un plano muy secundario. No se define como ocurriera con Londres, Barcelona, Paris o Roma, sino que viene a ser lo contrario a New York.  Estamos ante una film de personajes, no ante una postal de una ciudad dónde se mueven estos personajes. Imprescindible.

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